Fuente: Elpais-Edición Galicia
El año judicial arrancó oficialmente ayer en Galicia con reivindicaciones de jueces y fiscales, no sólo de más medios humanos y materiales para mejorar el funcionamiento del sistema y cuando menos paralizar la creciente acumulación de casos (144.714 pendientes al finalizar 2007), sino también con propuestas de programas de apoyo y atención profesional paralelos en conflictos de violencia doméstica, maltratos y delincuencia juvenil. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia reclamó que, como en el caso de la muy retrasada instrucción de la catástrofe del Prestige, se constituya, antes de noviembre, un juzgado de apoyo (con juez, secretario y funcionarios) para evitar el colapso de la Sala de lo Mercantil de A Coruña que se hace cargo de la suspensión de pagos de Martinsa-Fadesa, la mayor declarada ante un tribunal español.
El juez debería dedicarse sólo a este caso “de evidente complejidad” por involucrar a “bancos, entidades de crédito, compradores de vivienda, promotores y trabajadores”, destacó Antonio González Nieto, presidente en funciones del alto tribunal gallego. La crisis económica hace que cada vez se acumulen más asuntos en el Mercantil de A Coruña, advirtió, y por eso es urgente un refuerzo, con la creación de un juzgado temporal.


















