Tras la reunión mantenida por el ministerio con los 6 (csif, staj, ccoo, ugt, cig y ela) sindicatos de mesa el pasado día 7 de marzo y la lectura de las circulares emitidas por ellos, la indignación de nuestro colectivo es más que palpable y la incertidumbre aún mayor.
El Ministerio de Justicia, tras casi un año de jugar al despiste y de tomarnos el pelo, pidiendo primero a los sindicatos convocantes de la huelga una campaña electoral tranquila (algo que le concedieron estos 4 sindicatos estatales sin reparos) y asegurando que, tras las elecciones, retomaría la negociación y se llegaría a un acuerdo satisfactorio para todo el personal, y tras manifestar a finales del pasado año el propio ministro Bolaños en sede parlamentaria que ese acuerdo se produciría en unos términos justos, nos viene ahora con un nuevo desplante, manifestando que la subida, de haberla, será en el complemento específico, y que por lo tanto él sólo puede negociar y pagar la correspondiente a su ámbito no transferido, que representa a menos de un cuarto del total de 45.000 funcionarios/as de Justicia que hay en todo el país.
Lo llamativo de la situación actual es que esa insultante propuesta ministerial no ha tenido un rechazo contundente y unitario por parte de los sindicatos de mesa, dando a entender algunos de ellos que aceptarían la propuesta del Ministerio y estarían incluso dispuestos a sentarse a negociar en la Mesa Delegada el próximo día 21 de marzo, con lo cual la estrategia del ministerio, el famoso “divide y vencerás”, le habría funcionado a la perfección.























