Fuente: La Voz de Galicia. Edición Ourense
Las 92 oficinas reciben a diario decenas de peticiones de hijos o nietos de exiliados, que por analogia se puede trasladar a todos los registros civiles de Galicia.
Oficialmente es la Ley 52/2007 de 26 de diciembre pero popularmente se conoce como Ley de la Memoria Histórica y desde su entrada en vigor está provocando importantes problemas de colapso en los registros civiles. La aplicación de una de las disposiciones de la ley, concretamente la que reconoce los derechos de nacionalidad de los descendientes de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura franquista, parece ser la que más quebraderos de cabeza está causando desde hace meses en las oficinas registrales, que se ven bombardeadas cada día de centenares de peticiones.
En la práctica la ley establece la posibilidad de adquirir por opción la nacionalidad española de origen para las personas cuyo padre o madre hubiera sido originariamente español, así como para los nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española por causa del exilio. Eso sí, resulta imprescindible para quienes desean realizar la solicitud presentar certificaciones registrales de nacimiento del padre, madre o abuelo exiliado, y es ese punto el que estaría generando las mayores dificultades. Sigue leyendo




















